ASIMRA criticó la importación de una ciudad modular desde China
La Asociación de Supervisores de la Industria Metalúrgica de la República Argentina (ASIMRA) cuestionó la importación, desde China, de una ciudad modular destinada a albergar miles de trabajadores mineros e interpretó que esa decisión “destruye a los proveedores nacionales, impacta en la cadena de valor regional y reduce la posibilidad de generar empleo genuino para la población local”.
ASIMRA criticó en duros términos la decisión del consorcio liderado por PowerChina, Beijing Chengdong y la firma santafesina RAFA S.A., de importar una ´ciudad modular´ para localizar el campamento Batidero, en la provincia de San Juan, donde se realizará un megaproyecto de cobre.
Al rechazo de ASIMRA, liderado por Javier Escobar, referente de los trabajadores mineros de Salta, Sanjuan, Catamarca, Jujuy y Santa Cruz, se sumaron distintos sectores industriales y empresariales de las provincias afectadas que -al igual que el sindicato- advirtieron sobre la pérdida de empleo y la relegación de proveedores nacionales en uno de los proyectos de inversión más grandes del país.
“Es inadmisible la decisión de traer una ciudad, con trabajadores chinos e implantarla en medio de la cordillera argentina”, resumieron en el sindicato, y reivindicaron la participación de centenares de PyMEs locales que “están en condiciones de realizar las tareas”.
La obra prevé la instalación inicial de 2.500 camas en el complejo habitacional Batidero, pero la dinámica de trabajo rotativo en la minería llevará la cifra a entre 3.500 y 5.000 personas. Con el avance del emprendimiento, la demanda podría escalar hasta 12.000 trabajadores, lo que requerirá ampliar el complejo a 6.000 plazas. El modelo de ciudad importada consiste en módulos prefabricados con estructura de acero, que se ensamblan y apilan en la montaña, listos para su uso, equipados con mobiliario y electrodomésticos.
El impacto sobre el empleo y la cadena de proveedores es uno de los puntos más sensibles del conflicto. Al importar los módulos, la mayor parte del valor agregado y la generación de puestos de trabajo queda fuera del país.
Finalmente, ASIMRA se pronunció en favor de revisar esta decisión, que afecta a trabajadores locales y al sector empresario, que planteó desigualdad en las condiciones para competir con los proveedores extranjeros















