El gobierno porteño superó los 4 millones de testeos, el 26,5 % de los realizados en el país
Desde el inicio de la pandemia, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lleva adelante una estrategia de testeo para la detección temprana de casos y para poder cortar la cadena de contagios. Hasta el momento se realizaron 4.045.411 testeos, con un tasa de positividad 28,7%, tanto a personas sintomáticas como asintomáticas.
El total de testeos realizados en la Ciudad equivale al 26,5% del total de testeos que se realizaron al momento a nivel país (15.215.447, según el monitor de datos del gobierno nacional). Es decir que uno de cada cuatro testeos que se realiza en Argentina, lo realiza el gobierno porteño.
Los primeros dispositivos de testeo comenzaron a funcionar en tiempo récord en abril del 2020, cuando el Ministerio de Salud de la Ciudad instaló en el perímetro de la mayoría de los Hospitales Generales de Agudos y Pediátricos, 22 Unidades Febriles de Emergencia (UFUs). Se creó así un circuito cerrado de atención a pacientes febriles sospechosos de COVID-19 para evitar la aglomeración de personas en las guardias.
Luego se puso en marcha el operativo DetectAr, en conjunto con el Gobierno Nacional, con su búsqueda «puerta a puerta» de casos. La estrategia de testeo se profundizó hacia fines de julio del año pasado con la incorporación del testeos a todos los convivientes de casos recientemente confirmados y, se extendió aún más, el 7 de septiembre pasado con la evaluación de todos los ‘contactos estrechos’ y este año con los grandes centros y las unidades de testeo móvil.
El operativo de rastreo, testeo, aislamiento y seguimiento de contactos estrechos permite encontrar rápido a las personas contagiadas para aislarlas y evitar que el virus se siga propagando.
En la actualidad ya suman 73 los dispositivos de testeo distribuidos en toda la Ciudad y se testea no solamente a casos sospechosos de COVID19 o contactos estrechos, sino que se realizan también controles preventivos a: turistas o residentes que regresan luego de sus vacaciones, personal estratégico del Ministerio de Desarrollo Humano y Social, personal docente y no docente que trabajan en escuelas, estudiantes en edad escolar que presenten síntomas, personas que vivan o trabajen con personas de riesgo o adultas mayores.















